Saturday, November 7, 2009
Ojeras
Estoy agotado... He maniobrado el día entero y sueño con ver esa cama. La cama que me recargará y reiniciará para la próxima sesión. Esa cama que me llevará al descanso por unos cuantos minutos cuando en realidad son horas. Cada minuto que pasa, estoy más desesperado por rendirme antes esa cama y ociarme dentro de ese mar de algodón y colcha. Cada vez estoy más pesado, más lento, la gravedad se está aprovechando de mi existencia diurna y me está atacando como nunca lo ha hecho antes. Cada segundo parece una eternidad y ni siquiera me doy cuenta de lo que estoy haciendo en el presente. Estoy automático, hago las cosas sin darle mente; el cerebro no le está dando ordenes al cuerpo. El cuerpo ya sabe lo que debe hacer y no necesita instrucciones, solo ejecuta. Luego de una larga jornada de costumbres cotidianas llego a la meta. llego a la añorada cama y dejo caer mi cuerpo sobre ella. Los músculos se aflojan sincronizada-mente y al mismo tiempo les entra un leve dolor de sobrecarga. ¡Ya estoy aquí! Por fin llegaré a descansar como quería. La espina dorsal se me encurva para tronar aquel hueso de la espalda y así aliviar la tensión. Los ojos se me cierran y los brazos se me estiran. Ya me veo viajando al otro lado cuando de pronto se cae el vuelo. En la fracción de un segundo se me devuelve la conciencia y no estoy descansando. De la nada me encuentro en una pesadilla despierta en la cual la cama se me vuelve cada vez más y más pequeña. Estoy perdido en un laberinto insomnio. El cansancio sigue ahí, se ha combinado con el insomnio y los dos me torturan incansablemente. Doy mas giros que una esfera bajando en una superficie inclinada. Entonces surge otra eternidad en la cual espero encontrarme con el sueño. Después de que comienzo a ver efectos de aquella gran estrella por el marco de la ventana logro ver un leve reflejo de aquella esperada entidad que supuesta-mente me iba a devolver las fuerzas. Antes de que pueda notarlo ya estoy de pies y haciendo lo que el día anterior estuve haciendo. ¡Ahora el agotamiento es mas fuerte, estas bolsas enormes y tan pesadas están arrancándome los parpados! Soñaré con el mismo deseo de recuperar mi estado físico. Otra vez mi transmisión se cambiará a automática y la conciencia se arrastrará durante el día. Quizás esta vez cuando llegue a la cama el sueño estará más cerca. Ya es cuestión de tiempo porque he perdido la cuenta de cuantas veces la inconsciencia me ha dejado esperando o quizás no llegue tan pronto y al día siguiente tendré estas bolsas aún mas oscuras...
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